Ir al contenido principal

Unicef.

Como sabéis, Unicef es una organización internacional que trabaja en pro de los derechos de la infancia, con presencia en mas de 190 países de todo el mundo desde hace casi 70 años. Actualmente tienen, por desgracia, mucho trabajo, muchos niños que cuidar, proteger, alimentar, intentar salvar, ...

Tiene en marcha proyectos de desarrollo en países emergentes, de educación en aquellas zonas en las que los niños no tienen acceso a colegios, igualdad, mejora de infraestructuras, supervivencia infantil, proyectos de prevención del VIH en aquellas zonas más castigadas por esta terrible enfermedad a causa de la desinformación, el abuso a menores, violencia de género, ...

Para conseguir fondos que ayuden a llevar a cabo estos proyectos, Unicef tiene alianzas con muchos países que están implicados de manera activa en esta causa. Entre ellos está España, país solidario como el que más, desde el que se lucha contra la pobreza infantil, ya que, a raíz de la crisis económica que nos ha azotado estos últimos años, tenemos una de las mayores tasas de pobreza infantil de los países industrializados. Sólo en España hay 2.2 millones de niños en riesgo de pobreza. Un dato brutal que podemos cambiar entre todos.

Hace un par de años, la entidad para la que trabajo, empezó a trabajar de manera muy activa con Unicef, incluyendo publicidad en su página web muy explícita, a través de las redes sociales donde tiene una presencia muy activa e incrementando esta publicidad considerablemente en épocas de más sensibilidad, como Navidad.

Fue en una de estas campañas cuando me senté tranquilamente a leer sobre su trabajo y me di cuenta de lo siguiente: con solo 6 euros al mes Unicef da de comer a niños, les vacuna, les viste, les da acceso a una educación, hace milagros. Yo calculé entonces el porcentaje de pérdida de calidad de vida que me suponía contribuir con Unicef con 6 euros al mes. Y el resultado fue este: NINGUNA. Mi calidad de vida estaba a salvo y quizá, el futuro de algún niño también. Eso espero.

Ese año, mi marido tuvo por Navidad el regalo de la solidaridad. Sí, le regalé la posibilidad de mejorar la vida de algún niño por 6 euros, de hacer, sin ningún esfuerzo, algo por los demás.

¿No creéis que es un buen cambio? Ayudar a mejorar esta sociedad desigual en la que viven más de dos millones de niños en riesgo de pobreza por una cantidad que no tiene ningún mérito. ¿Os imagináis lo que debe ser para unos padres que tu hijo te pida un vaso de leche y no poder dárselo? En pleno siglo XXI.... Es intolerable, no concibo una España en la que hay niños muriendo de hambre... Cuesta trabajo imaginar cuando nuestro mayor problema es si mañana desayuno tostadas, galletas o cereales...

6 euros chicos, 6 euros. Nada más y nada menos, no creo que vayamos a morir más ricos y a cambio podemos mejorar alguna vida.

Bss.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Águilas, mi Águilas.

https://m.facebook.com/elblogdeisaperez Mañana empieza una nueva etapa en la historia de Águilas, mi Águilas. Como toda ciudad cargada de historia, este rincón del Mediterráneo donde nací, me crié y me hice mayor, vivirá mañana uno de los días más importantes en la vida de una muy querida amiga, nuestra nueva alcaldesa. Lástima no poder estar allí para arroparla y vitorearla cuando jure su cargo. Afortunadamente, sé que va a tener con ella a mucha, mucha gente, apoyándola y agradeciéndole haber dado, una vez más, una muestra de generosidad al aceptar encabezar un cambio para nuestro pequeño paraíso convirtiéndose en la primera mujer que preside la alcaldía aguileña. Una vez más, Águilas, mi Águilas, hace historia. Mañana no se trata de aúpar a nuestra Mamen tratando de encontrar aceptación en aquellos que no votaron por este cambio. Mañana, según yo lo veo, se trata de comenzar a trabajar por llevar a cabo ese Gran Contrato por Águilas en el que su autora cree con los ojos cerrados y…

Sin título (I).

No sabía qué hacer… Si escribirle le parecía del todo inapropiado dado el resultado del último encuentro, llamarla por teléfono o hacerle una visita, le parecía aún peor. Aunque su corazón latía a mil por hora solo con pensar en ella, sabía que la última vez algo había levantado un muro entre ambos que ninguno de ellos iba a conseguir saltar a la primera. Se había complicado todo del modo más absurdo… Lentamente, las palabras que cruzaron aquel día bailaron ante sus ojos sin comprender cómo había sido capaz de decir tantas cosas de ese modo tan indolente. Entendía el enfado de ella, entendía que no quisiera volver a hablar con él y menos aún verle… Y tenía que admitir que el que había pronunciado las palabras que más dolieron, fue él.
“No vamos a volver a vernos, así evitaremos que pase nada. Esa es mi decisión y tienes que respetarla”. Punto.
“¡Tonto, tonto, más que tonto!”, se decía sin saber cómo arreglarlo. Llevaba algo así como un par de semanas esperando que ella diera el primer …

Sucedió al amanecer...

Desde un banco situado a escasos metros del lugar por el que ella pasaba, un hombre fumaba un cigarrillo, mientras pensaba enlo guapa que estaba esa mañana. El repiqueteo de sus tacones retumbaba en las paredes de la estrecha callejuela que cada mañana recorría de camino al trabajo, mientras pensaba en sus cosas. Ella siempre bromeaba diciendo que tenía un mundo interior muy extenso y entretenido y algo le indicaba que, posiblemente, era cierto. Sabía que no había ni un solo momento del día en el que no tuviera algo rondándole por la cabeza. Aún no la conocía del todo, pero estaba seguro de que dentro de ese cuerpo había aún muchas cosas por descubrir, la mayoría de ellas, muy del gusto de él. Por lo que de ella sabía, era capaz de estar totalmente concentrada en lo que hacía, al tiempo que una idea tras otra, un pensamiento tras otro, se iban sucediendo en esa cabeza que no paraba.
La mujer caminaba con la tranquilidad que le daba el no saberse observada. Su paso, tranquilo, dejaba v…