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Diario de una adolescente.

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Domingo, 16 de febrero de 2015.

Mañana otra vez al instituto... vaya rollo. Si pudiera me escaparía y me iría muy lejos, total, tampoco me iban a echar de menos... Lo único que merece la pena es ver a Marcos, y no creo que nunca se fije en mí, con estas gafas que no sé cuándo me podré quitar... seguro que nunca, así me va a ir toda la vida. Seré la empollona vaya donde vaya... Eso en el mejor de los casos.
Claro que mientras solo sea insultarme... Ayer vi en la tele que una niña se ha suicidado porque ya no aguantaba más... Igual ahora los profes están más atentos y empiezan a cambiar las cosas.
Ya estoy muy cansada de aguantarlas. Si tuviera alguna amiga seguro que me ayudaba; yendo acompañada no se meterían tanto conmigo... digo yo...
El viernes nos dijo la profe de mates que igual mañana nos da la nota del último examen. ¡Por favor, por favor, por favor, que no haya sacado buena nota!, ¡ojalá suspenda!!! Al menos no se reirían de mí también por eso.
Este fin de semana ha sido genial. Me gustó mucho ir al teatro con mis padres. Espero que no me viera nadie del insti...

Lunes, 17 de febrero de 2015.

¿Habré hecho algo malo para tener que pasar por esto? Y encima he sacado un 9 en mates... Creo que voy a dejar de estudiar, si me comporto como ellas dejarán de meterse conmigo... Aunque no sé yo, esas chicas están un poco locas.
La semana pasada pillé a Tamara fumando en el baño y hablando fatal de Maite, decía que iba a cogerla un día de estos y le iba a pegar una paliza... Se me ponen los pelos de punta... Claro que la que se la cargó fui yo, menudo puñetazo me dio en el brazo cuando me vio allí parada. Joder, y eso que no abrí la boca.
Hoy, en el recreo, me han vuelto a obligar a darles el almuerzo. Y ya van dos semanas que no desayuno...

Miércoles, 26 de febrero de 2015.

¡No puedo más!

Viernes, 28 de febrero de 2015.

Acabo de llegar del hospital con mis padres, me han recogido allí los dos. ¿Ves como no se tenían que haber enterado de nada? Ahora quieren cambiarme de instituto, como si eso fuese a cambiar las cosas...
En el hospital he estado charlando con una psicóloga. Ahora todos quieren hablar conmigo, hasta el director del insti ha venido a verme. La cara que ha puesto cuando me ha visto...
La psicóloga se llama Emma, es muy simpática. Me ha preguntado cuánto tiempo hacía que ellas se metían conmigo; quería que le contara lo que ha pasado, pero yo le he dicho que no podía, si se enteran de que lo he contado seguro que será aún peor. Aunque dice mi madre que las van a expulsar para siempre, no una semana como la última vez... Yo no quiero cambiarme de instituto, no conocería a nadie y seguro que sería de nuevo igual de malo que en este.
La escayola me molesta un poco, un brazo roto... al menos estaré sin ir por allí unos días. ¡Qué bien! Unos días de tranquilidad, aunque tengo que estudiar mucho, por que los finales están ya encima.

Martes, 15 de abril de 2015.

Hoy hace una semana que estoy aquí. No me gusta el hospital, nada de nada.
Emma, la psicóloga simpática, viene  a verme todos los días. Me gusta hablar con ella, me escucha y me ayuda a relajarme. Al final le he contado todo. Como no las han expulsado por lo del brazo, en una semana estaban de vuelta en clase; llegaron muy enfadadas las tres, aunque la que más cabreada estaba era Tamara... Y eso que no había contado nada. Emma dice que tenía que haber hablado la primera vez que me robaron el desayuno, así se hubiera terminado todo desde el primer día, pero no me atreví.., son tan altas y tan guapas, ¡si son las más populares del insti! Todo el mundo quiere ser amigo de ellas, aunque no creo que nadie en realidad quiera serlo de verdad. Lo único que hacen es dar órdenes a todo el mundo y reírse y meterse con los que no les siguen el rollo; bueno, con los que se lo siguen también se meten...
Yo ya no puedo aguantar más, menos aún después de la paliza que me dieron... Cuando entraron en el baño y cerraron la puerta supe que algo malo iba a pasar. Tamara me agarró del pelo y me lanzó de cabeza contra la pared, me di un golpe tan fuerte en la cabeza que parecía que me iba a reventar; luego me dio un puñetazo en la cara que hizo que me cayera al suelo; y eso fue lo peor. Mientras intentaba protegerme la cabeza y la cara por lo que pudiera venir, vi como Carolina empezaba a grabar con su móvil, me grababa a mí tirada en el suelo retorciéndome de dolor y Ana miraba muerta de risa. Tamara debía estar detrás de mí, porque no la veía desde donde estaba tirada. De pronto sentí un intenso dolor en la espalda, me había dado una patada en los riñones, primero una, luego otra y otra... Después dio la vuelta y empezó a patearme la cabeza y a darme puñetazos mientras me gritaba:"¡Puta, eres una zorra engreída! ¿ Quién te crees que eres para ir contando por ahí cosas nuestras?! ¡Voy a matarte a patadas, zorra!". Yo intentaba decirles que estaban equivocadas, que yo no había contado nada, pero no podía hablar, me faltaba el aire. Sentía un dolor tan intenso en la cabeza, en el pecho, en la espalda,... que pensaba que me iba a morir allí mismo, ojalá me hubiera muerto allí mismo.  Ana y Carolina no paraban de reírse y de animar a la otra... Emma dice que son unas cobardes. Yo ahora también lo creo.
No me acuerdo qué pasó después, mi madre dice que perdí el conocimiento y que me encontraron tirada en suelo del baño ensangrentada. Me desperté al día siguiente, limpita y con mis padres a cada lado de mi cama del hospital. Me han dicho que ya no voy a volver a ir a ese instituto; aunque han expulsado a las tres definitivamente, no quiero volver allí.
He tenido mucha suerte, dicen los médicos que podría haber muerto. Pero yo decidí que no, que iba a vivir. Tengo 14 años, y voy a vivir. No dejaré que me vuelva a suceder esto nunca más. Soy fuerte, voy a ponerme buena y a empezar de nuevo en otro insti con otros compañeros.
Y me va a ir bien.

***

Este post es fruto de la indignación que sentí hace unos días cuando, echando un vistazo en mi facebook, me topé de morros con un vídeo en el que tres adolescentes se grababan mientras le daban una monumental paliza a una niña a la que tenían tirada en el suelo, hecha un ovillo, intentando protegerse de los golpes que, una de ellas, le daba sin parar mientras la insultaba. En el vídeo se ve a tres chicas: la que pega, la que mira y la que graba, no sé cuál de ellas es la más valiente.

Lo que sí sé seguro es, que la criatura que estaba tirada en el suelo recibiendo golpes sin parar, es una víctima más de la violencia que rodea a diario la vida de nuestros hijos. No sé dónde radica el problema, si es en casa, en el seno de las familias, si es en la calle, con los amigos o por los amigos, no sé... Cada día es más frecuente oír este tipo de sucesos y no es justo. Los niños y adolescentes, como siempre digo, deben vivir la vida, no morir por no querer vivirla.

Por las víctimas de cualquier tipo de violencia. DEP.

Bss.

Comentarios

  1. Ufff, se me han puesto los pelos como escarpias. Yo tengo una hija adolescente, tiene 13 años, y siempre estoy preguntando, o tal, por ahora no le noto nada raro. Ya nos pasó en el cole, y venía enfadado y lo pagaba conmigo, pero no sé, veo cosas así o las leo y me siento impotente, porque siento como si fueran mis hijas o hijos, pero como no cambian nada de leyes, ni de la forma de actuar...

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    1. La verdad es que el vídeo es muy impactante, yo me quedé fatal...

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