viernes, 18 de septiembre de 2015

El que diga lo contrario, miente.

Nuestro estado de ánimo de hoy no es el mismo que el que teníamos ayer, ni anteayer, ni el mismo que tendremos el próximo domingo. Basta un palabra, un gesto, para que este cambie de manera radical y nos sintamos mal el resto de día. O al contrario; un saludo simpático o un gesto de cariño de alguien de tu vida cotidiana puede hacer de ese día el día más feliz de la semana.

Nos gusta sentirnos queridos y apreciados. Queremos saber que las personas que nos rodean nos quieren, nos aprecian o, simplemente, se alegran de vernos. Es importante para nuestra autoestima. Ayer, ahora y siempre. Y el que diga lo contrario, miente.

Sed felices y sentíos  apreciados, queridos e imprescindibles cada día. Sin duda, lo sois para alguien que merece la pena. El resto, no importa.

Bss.

2 comentarios:

  1. la verdad es que si te puedes arruinar el día o ser el más feliz del mundo, Cuando te sientes querido es mejor , pero siempre hay alguien que te viene a fastidiar. Un abrazo y se feliz

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    1. Igualmente Mari Carmen, no hay que dejar que nadie nos estropeé un bonito día. Bss

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