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El Libro de los lunes.21: "Las violetas del Círculo Sherlock", Mariano F. Urresti.

Hay una eterna pregunta que todos los que adoramos la literatura de misterio y nos hemos preguntado muchas veces cómo sería Hercule Poirot de haber existido en la vida real, nos hemos hecho en algún momento e, incluso, hemos discutido con alguien: ¿Quién es mejor detective, Sherlock Holmes o Poirot? ¿Nos rendimos ante la magia deductiva de la señorita Marple y el ansia de triunfo de Hastings, o preferimos el arte científico de Watson?

Pues yo lo tengo claro: mi corazón criminalístico lo ganó el excéntrico belga hace muchos años. De hecho, tanto me encantan Poirot y sus rarezas, que nunca sentí la curiosidad de conocer, ni en mayor ni en menor medida, al gran Holmes.

Muchas son las cosas que ambos tienen en común: una época parecida, segunda mitad del siglo XIX y principios de siglo XX el de Baker Street, y buena parte del siglo XX el policía exiliado a Inglaterra tras la Primera Guerra Mundial; ambos desarrollaron gran parte de sus trabajos en ese país (no en vano, el señor Holmes es inglés), aunque también viajaron por buena parte de Europa persiguiendo a los malos. Ambos, también, hubieron de enfrentarse a sus alter ego: Moriarti para el larguirucho y Mr. X (al que podéis conocer a fondo en Telón, 1975) para el del “mejor bigote de Europa”. 

Lo que está claro, es que Doyle dio una clase magistral en el arte detectivesco a sus colegas y creó escuela. Tanto es así, que Agatha Christie reconoció, en una biografía, que cuando creó a Poirot “todavía escribía en la tradición de Sherlock Holmes”. Luego, cada uno le dio su toque mágico; creó al personaje y lo dotó de unas cualidades tan vivas, tan humanas y reales, que muchos somos los que hemos pensado mil veces si fueron personajes de novela o humanos como nosotros. Por eso, ambos tienen fans incondicionales y, normalmente, el que ama a uno no ama al otro. No se puede ser de Holmes y Poirot al mismo tiempo. Va contra natura.

Bien, todo este debate interno me ha surgido a raíz de la lectura de Las violetas del Círculo Sherlock, de Mariano F. Urresti. Esta novela, muy interesante y con un trabajo de documentación espectacular, es una oda a los amantes del genial detective inglés y su inseparable Watson. El autor, haciendo gala de sus estudios en Historia y de su pasión por los misterios y los enigmas, crea esta obra llena de datos, detalles, reseñas, vida, muerte, amor, pasión, locura,… en la que el protagonista absoluto (siempre en un segundo plano muy visible) es Sherlock Holmes. La acción se desarrolla dando saltos de época en época (encontramos tres: 2009, año en el que se desarrolla la acción; los años universitarios de los miembros del llamado Círculo Sherlok; y la época en la que coexistieron Holmes y Jack El Destripador) muy bien hilados. 



La novela empieza en el verano de 2009, cuando Sergio Olmos, co-protagonista y escritor experto en Sherlock Holmes, se ve inmerso en un terrible misterio: un resucitado Jack El Destripador comienza a sembrar el terror entre las mujeres inmigrantes de su ciudad natal, a la que hace diez años que no va, y lo elige a él como interlocutor. Antes de comenzar a cometer estos crímenes, el asesino lo reta enviándole una carta que contiene cinco hojas de violeta acompañadas de un enigmático mensaje compuesto por una cita de una de las novelas de Conan Doyle sobre el ingenioso detective. Este acontecimiento empuja a Sergio a viajar a su ciudad, donde se reencuentra con todos los componentes del excéntrico Círculo Sherlock, una sociedad creada por su compañero Víctor Trejo en sus años universitarios, cuya finalidad era dar a conocer a sus siete miembros (ni uno más, ni uno menos) los conocimientos que cada uno poseía sobre la el detective y Watson, y sobre todo lo que envolvía sus vidas. En estrecha colaboración con la policía y la prensa, y no sin contratiempos, Sergio intentará superar el reto de desenmascarar a este nuevo Destripador, con resultados un tanto imprevistos y desconcertantes.

Tengo que deciros que, posiblemente, le dé a Sherlock Holmes la oportunidad de conquistarme después de haber leído esta novela. Hay en ella un resumen espectacular de todas y cada una de las aventuras del eterno fumador de pipa; los detalles, los datos más insignificantes (esos de los que nunca te acuerdas al terminar de leer un libro) están perfectamente plasmados en sus líneas; puedes hacerte una idea del vestuario, el entorno, las casas, la suciedad de las calles, cómo eran sus vecinos, sus animales,… ¡todo! Es increíble la capacidad narrativa de Urresti y el modo tan realista de crear los escenarios que, sobre todo, rodearon la vida de Holmes, Watson y Jack El Destripador.

Sólo hay una cosa que “reprochar” al autor: se nota, y mucho, que su pasión por la historia le puede sobre lo demás; la narración de acontecimientos históricos desfilan por las páginas de la novela con mucha más fluidez que la “parte amorosa”. Pero aún así, es magnífica.

Dice el autor en su página web: 


“Siempre he sospechado que cuando cerramos un libro, los personajes que habitan dentro de él, improvisan nuevas aventuras. Tienen vida propia, pero lo disimulan. De manera que cuando volvemos a abrir las páginas, se apresuran a interpretar el papel que les asignó su creador. No se podía esperar otra cosa de ellos. Son profesionales. Los libros proporcionan un pasaje gratuito al extremo del tiempo al que desees ir. Sin guardar largas colas, sin padecer jet lag, sin verte sometido a cacheos e interrogatorios severos en un puesto fronterizo.
Los libros de Historia te ofrecen un balcón maravilloso desde el cual contemplar la Batalla de los Cuernos de Hattin, escuchar el atronador tableteo de las armas en el Desembarco de Normandía o caminar por las calles del Londres victoriano”.

Un descubrimiento apasionante que espero sea el primero de muchos.

Bss.

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