Ir al contenido principal

Canciones para Águilas: Todo eso es ... "Águilas". Fotografías Mario Navarro, canción Ismael Moya.




Por Mario Navarro Fotografía (https://facebook.com/MarioNavarro/Fotografia) e Ismael Moya, compositor.
Escucha la canción aquí: https://www.youtube.com/watch?v=rIyGBYc_SC8
https://www.facebook.com/MarioNavarroFotografia

Aquí es donde vive el Sol,

Aquí es donde nace un nuevo amanecer.

Bañada de luz y color,

Todo eso es Águilas.

El alma de su Carnaval

vuela en el viento bordeando a la Mar,



La historia tatuada en su ayer,

todo eso es Águilas.

La risa de un niño, un paseo en velero, la magia impregnada de un pueblo marinero.

Aquí es dónde quiero vivir.

Aquí es dónde quiero seguir.




Y es su luz,

Por su olor...

Por su cielo infinito y su Luna de abril,

Por su luz, por su olor,

Donde el Mediterráneo dibuja un perfil,

Donde el sueño confundió a la vida...

Y más brilla la luz.

El alma partida en dos,

Levante y Poniente cincelados por Dios,

De guardia el Castillo de San Juan,



Todo eso es Águilas.

La tierra empapada en sudor,

fuente insaciable de luz y color,

sus venas de esparto y la piel,



de sal y libertad.

Su gente sencilla y de corazón puro.

Milana bonita,

Mi Aguilica te juro

Que te llevo en el corazón,

Y a ti te regalo mi voz.

Y es su luz,

Por su olor,

Por su cielo infinito y su luna de abril.

Por su luz, por su olor,

Porque el Mediterráneo dibuja un perfil,

Donde el sueño confundió a la vida...

Y es su luz, por su olor,

Por su cielo infinito y su luna de abril.

Por su luz, por su olor,

Porque el Mediterráneo dibuja un perfil.

Donde el sueño confundió a la vida,



Y más brilla la luz.

Sólo eso es Águilas...

Águilas...


Comentarios

Entradas populares de este blog

Águilas, mi Águilas.

https://m.facebook.com/elblogdeisaperez Mañana empieza una nueva etapa en la historia de Águilas, mi Águilas. Como toda ciudad cargada de historia, este rincón del Mediterráneo donde nací, me crié y me hice mayor, vivirá mañana uno de los días más importantes en la vida de una muy querida amiga, nuestra nueva alcaldesa. Lástima no poder estar allí para arroparla y vitorearla cuando jure su cargo. Afortunadamente, sé que va a tener con ella a mucha, mucha gente, apoyándola y agradeciéndole haber dado, una vez más, una muestra de generosidad al aceptar encabezar un cambio para nuestro pequeño paraíso convirtiéndose en la primera mujer que preside la alcaldía aguileña. Una vez más, Águilas, mi Águilas, hace historia. Mañana no se trata de aúpar a nuestra Mamen tratando de encontrar aceptación en aquellos que no votaron por este cambio. Mañana, según yo lo veo, se trata de comenzar a trabajar por llevar a cabo ese Gran Contrato por Águilas en el que su autora cree con los ojos cerrados y…

Sin título (I).

No sabía qué hacer… Si escribirle le parecía del todo inapropiado dado el resultado del último encuentro, llamarla por teléfono o hacerle una visita, le parecía aún peor. Aunque su corazón latía a mil por hora solo con pensar en ella, sabía que la última vez algo había levantado un muro entre ambos que ninguno de ellos iba a conseguir saltar a la primera. Se había complicado todo del modo más absurdo… Lentamente, las palabras que cruzaron aquel día bailaron ante sus ojos sin comprender cómo había sido capaz de decir tantas cosas de ese modo tan indolente. Entendía el enfado de ella, entendía que no quisiera volver a hablar con él y menos aún verle… Y tenía que admitir que el que había pronunciado las palabras que más dolieron, fue él.
“No vamos a volver a vernos, así evitaremos que pase nada. Esa es mi decisión y tienes que respetarla”. Punto.
“¡Tonto, tonto, más que tonto!”, se decía sin saber cómo arreglarlo. Llevaba algo así como un par de semanas esperando que ella diera el primer …

Sucedió al amanecer...

Desde un banco situado a escasos metros del lugar por el que ella pasaba, un hombre fumaba un cigarrillo, mientras pensaba enlo guapa que estaba esa mañana. El repiqueteo de sus tacones retumbaba en las paredes de la estrecha callejuela que cada mañana recorría de camino al trabajo, mientras pensaba en sus cosas. Ella siempre bromeaba diciendo que tenía un mundo interior muy extenso y entretenido y algo le indicaba que, posiblemente, era cierto. Sabía que no había ni un solo momento del día en el que no tuviera algo rondándole por la cabeza. Aún no la conocía del todo, pero estaba seguro de que dentro de ese cuerpo había aún muchas cosas por descubrir, la mayoría de ellas, muy del gusto de él. Por lo que de ella sabía, era capaz de estar totalmente concentrada en lo que hacía, al tiempo que una idea tras otra, un pensamiento tras otro, se iban sucediendo en esa cabeza que no paraba.
La mujer caminaba con la tranquilidad que le daba el no saberse observada. Su paso, tranquilo, dejaba v…