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Mostrando entradas de septiembre, 2016

Te quiero, El Blog de Isa Pérez para El Poder de las Letras.

Te quiero.
...Te quiero a mi lado, en el silencio de esa ciudad blanca que compartimos una noche de verano, mientras todo me llevaba hacia ti... ...pincha aquí y sigue leyendo...


Entrada completa en El Poder de las Letras.

Mi infinito, microrrelato seleccionado por Diversidad Literaria para formar parte de su Antología Porciones del Alma.

"Mi infinito".


No existe un infinito tan eterno que exprese con exactitud el tiempo de mi vida que desearía pasar junto a ti. Isabel María Pérez Salas.

Pedro Bayona, presidente CB Águilas en La Actualidad de Águilas, 16.09.2016

Pedro Bayona, un hombre de baloncesto en el CB Águilas.


La Actualidad de Águilas publica en su edición del 16.09.2016 una extensa entrevista a Pedro Bayona Marín, Presidente del Club Baloncesto Águilas: "...Es fundamental que esos niños que ya forman parte de la cantera del CB Águilas hagan esa publicidad a sus amigos. Eso crea una cadena increíble de publicidad, que es lo que en gran medida hace crecer a los clubes..."---sigue leyendo aquí!!!
Léela íntegra enhttp://www.la-actualidad.com/articulo/09162016/pedro-bayona-marin-un-hombre-de-baloncesto/

Sin ti, para El Poder de las Letras.

Sin ti.
...Y me derrumbé.  Solitaria, dolorida, muerta de miedo por el anhelo que me aterraba sentir, por las horas que ahora debería volver a llenar sin ti...pincha aquí y continúa leyendo...
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Bss.

Dos desconocidos, El Poder de las Letras.

Dos desconocidos.
Una taza de café reposa humeante sobre una pequeña mesa situada junto a una ventana. La mesa, una de esas viejas mesitas de sobremesa redondas, necesita, sin duda, que alguien le pase un paño y retire de ella los restos de ceniza que se han ido acumulando al caerse del cenicero de cristal que comparte el reducido espacio con la humeante taza de café. Pero él no parece darse cuenta de ello. Permanece sentado en la butaca color chocolate que hay junto a la mesa, desde hace horas, sin moverse, quieto, como si el fin del mundo dependiera de ese movimiento que retrasa; solamente se ha levantado una vez para prepararse el café. Viéndolo desde fuera (su imagen se cuela sin compasión a través de la ventana que hay situada frente a él), diría que hoy ha tenido un mal día. Su rostro, impasible, deja asomar, sin embargo, un rastro melancólico de dolor y sueños rotos; su mirada, cristalina, se ha tornado dura y gris, triste; sus ojos pasean despacio por un infinito que parece ale…