domingo, 8 de marzo de 2015

D.E.P.

post del 07.03.2015

Este fin de semana se ha guardado un minuto de silencio en todos los partidos de baloncesto que se han jugado en Oviedo por la muerte de un niño de un colegio de Oviedo, jugador de un equipo de la liga escolar.

Cuando te enteras de una noticia semejante, sobre todo cuando estas noticias se producen en un ámbito tan cercano a tu vida cotidiana, te quedas paralizada, el nudo que se te hace en el estómago te crece por momentos hasta el punto de notar cómo tu garganta se cierra y no deja que te pase el aire.

Porque pasados dos segundos de enterarte de algo así te pones, inevitablemente, en la piel de los padres de esa criatura y te imaginas que eres tú la que sufre ese leñazo tan brutal y la imagen que se produce en tu cabeza es tan devastadora que te dan ganas de tirarte por una ventana y acabar con todo.

E inevitablemente, pasados dos minutos, empiezas a cuestionar la existencia de Dios, empiezas a creer que es imposible que exista nadie en este u otro mundo capaz de permitir tanto dolor, que exista alguien que permita que una vida tan joven e inocente se apague sin más dejando a su paso desolación, dolor y más vidas arruinadas, habiendo tanto desgraciado suelto por el mundo que se dedica a sembrar el mal por donde quiera que vaya, a matar, robar, ultrajar,... NO ES JUSTO.

Siempre nos han dicho que los buenos ganan y los malos pierden... Qué mentira más grande...

Desde aquí todo mi apoyo y cariño a la familia de este niño; ya tenemos un angelito más en el cielo para seguir luchando por un mundo más justo.

D.E.P.

Bss.

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