miércoles, 30 de diciembre de 2015

Una pareja perfecta, capítulo I.

Una pareja perfecta.
Capítulo I.

Nunca miraba al cielo, le daba vértigo. Cuando caminaba por las estrechas calles del barrio en el que vivía iba siempre con la vista fija en el suelo, lo que hacía que se perdiera las escasas cosas bonitas que ofrecía esa parte de la ciudad y que no viera nunca las caras de los vecinos con los que se iba encontrando y a los que iba esquivando según veía avanzar sus pies hacia él. Porque tampoco le gustaba que nadie le tocara, lo que se estaba convirtiendo en un serio problema que sabía que tenía que solucionar de algún modo. Sacudió la cabeza enfadado, intentando alejar de su mente los pensamientos que se cruzaban por ella cada día de los últimos tres meses cuando pasaba por la puerta del café, de su café, del lugar que fue testigo de aquel único momento cercano a la intimidad que había vivido junto a ella.

Siguió caminando cabizbajo, con menos prisa ahora; como si aminorando el paso fuese a conseguir que el pasado le atrapase. ¡Le gustaría tanto volver a esos días de normalidad, a esos días de sosiego en los que lo único importante era llegar al trabajo a tiempo de charlar con ella en el ascensor! Compartir sus ratos de descanso en la oficina se había vuelto una maravillosa costumbre que ambos esperaban ansiosos, porque también ella, de eso siempre había estado seguro, albergaba hacia él un sentimiento más fuerte que la mera amistad. Hacía mucho tiempo que Sergio aspiraba a compartir con ella algo más que esos ratos de descanso, pero eso ya sería imposible, las cosas nunca volverían a ser así de simples; su vida había cambiado y la de Marta, también. La estaba alejando de él y no era capaz de evitarlo, lo que le producía una tremenda tristeza y un sentimiento de rabia que lo empeoraba todo aún más.

La aparición de lo que sería el acontecimiento que marcaría su vida tuvo lugar un martes por la mañana en la cafetería que había junto a su casa y donde solía tomar el café matinal (ese café de sus recuerdos) acompañado de unas ricas y crujientes tostadas de mermelada de melocotón, su preferida. Casualidades de la vida o no, ese fatídico día, camino del pequeño café, se encontró con Marta y el destino quiso que el detonante del infierno que le tocaría vivir fuese, precisamente, el anhelante roce de su piel.

-Buenos días Marta, ¿quieres  venir a tomar un café conmigo? Te garantizo que vas a tomar el mejor desayuno que puedas imaginar.
-¡Qué difícil decir que no!- rio-. Venga, te acompaño. Quería llegar pronto a la oficina, ayer dejé trabajo pendiente, pero bueno, me quedaré sin comer, ¡otra vez!

Entraron en el pequeño local y se sentaron en la mesa que Sergio siempre ocupaba, junto a la ventana, vista directa a todo el que por allí pasaba. Le gustaba disfrutar cada día de ese momento en el que el mundo empezaba a ponerse en marcha poco a poco. Las caras de los que se daban el gran madrugón para ir al trabajo eran, a veces, dignas de ver y, a Sergio, le divertía ver el sueño reflejado en el rostro de sus semejantes; parecía que así, tapaba un poco el suyo.

Pidieron café, tostadas y zumo natural, y aderezaron el desayuno con una buena conversación: trabajo, amigos, preocupaciones propias de la época que se vivía,… De todo se podía hablar con ella; era como si se conocieran de toda la vida; era como si hubieran nacido para encontrarse, ineludiblemente, en algún momento de sus vidas.

Sergio miraba atento los ojos de Marta, esos bonitos ojos azules que hacía que su rostro resplandeciera cada vez que sonreía, cosa que sucedía muchas veces, afortunadamente. Esa mañana llevaba un traje de chaqueta azul marino y una sencilla camisa blanca; estaba preciosa. No podía dejar de pensar, mientras la escuchaba hablar sin parar, lo bonito que sería despertarse cada día junto a esa maravillosa mujer; quería ver su rostro al despertar, ese precioso rostro que lo volvía loco con sólo mirarlo; conocía cada milímetro a la perfección: el hoyuelo de su mejilla izquierda, que aparecía en cada mueca, el arco perfecto de sus cejas que enmarcaban esos ojos que eran la luz de su vida; sus labios, rojos y jugosos, apetitosos a todas horas, que parecían gritar "bésame" cada vez que los miraba... Dios, era su alma gemela, su vida, su amor por y para siempre. Casi se le escapó un suspiro emocionado que consiguió disimular con un mal contenido bostezo.

-¿Te aburro?
-No, qué va. Es que esta noche he dormido mal. No sé qué me pasa; últimamente me noto algo raro, Marta, sólo eso.  No me aburres, nunca lo haces.

Marta le miró emocionada;  ese  “nunca lo haces”  le había gustado mucho y se preguntaba cuándo decidiría Sergio dar el siguiente paso. Hacía mucho que jugaban al juego de la seducción; al "yo te miro, tú me miras"; "yo te rozo y tú, si puedes, también me rozas". Pero eso, algún día, acabaría, y no le gustaría que acabara mal, sino todo lo contrario. Le encantaba estar con él y, más aún, saber que a él le gustaba estar con ella. Sin embargo, veía muy lejano el siguiente nivel.  Sergio era una persona muy prudente, atento, inteligente y capaz, y era, precisamente, lo de ser atento con todos y para todo, lo que más le disgustaba. Más de una vez se había preguntado si no serían imaginaciones suyas eso que a ella le parecía intuir y que no acababa de materializarse. Pero la intensidad de su mirada le decía que sí, que él la amaba, que algún día vendría lo demás. Y sí, quería pasar con él el resto de su vida.

Recordó divertida el día que lo conoció. Ambos eran economistas, trabajaban en el departamento financiero de una empresa de comunicaciones de alto nivel. Ella llevaba un par de años trabajando allí cuando llegó Sergio, “el nuevo de turno a darnos dolores de cabeza. ¡A ver si me libro y lo forma otro!”. Pero no, le tocó a ella y ése fue el comienzo de una bonita amistad que deseaba que se convirtiera en algo más algún día. El nuevo era guapo, “¡ufff sí, muy guapo!”, pero no se le había subido a la cabeza, cosa rara. Acababa de cumplir los 26 cuando se conocieron, dos menos que Marta, lo que no les importaba a ningún de los dos, no se notaba la diferencia; ”en cualquier caso, las mujeres siempre maduran antes (eso dicen al menos)”, pensaba Marta con frecuencia, con lo que ese aspecto estaba solventado. Ella era más madura y él era un hombre casi recién encontrado a sí mismo, que se dejaba guiar y enseñar, en el terreno profesional al menos; confiaban ciegamente el uno en el otro, sin reparos, sin fisuras.

Eran, o mejor dicho serían, una pareja perfecta. Algún día.











jueves, 24 de diciembre de 2015

Una historia de Navidad.

Le encantaba la Navidad.

Cada año, desde que le alcanzaba la memoria, tenía en casa una cita familiar con los villancicos y con el maravilloso ritual de sacar el Belén de su envoltorio con sumo cuidado de no romper un alita a un ángel, ni de perder la vara de San José. Cada año, la Corona del Niño Jesús se ponía aparte porque, primero, debía saber exactamente en qué sitio iban a poner el Sagrado Pesebre, y de todos era conocida la afición de la Corona de Jesús de perderse, doblarse o confundirse con cualquier otra Santa Figura que iba saliendo, por turnos, de las cajas que, con mimo, guardaban tan preciosa mercancía el resto de año. El Belén se ponía, siempre, en el lugar más importante del salón, en el centro; el padre hacía las montañas con cartón y las tapaba luego con brillantes telas que simulaban la arena de los montes, el suave y brillante cielo estrellado, el oscuro suelo del Pesebre, salpicado con finas agujas de pino verde para darle color al sencillo lugar en el que nació Nuestro Niño. La madre, fiel a las tradiciones, iba colocando con sumo cuidado las figuras mientras cantaba los villancicos que, de fondo, se oían provenientes de la cadena de música inmortal que les acompañaba en el salón de casa desde hacía años y que hacía su parte imprescindible, ya que, sin ella, la música navideña no se podría escuchar mientras se llevaba a cabo semejante acto.

Era un ratito familiar muy feliz, sobre todo cuando conseguían estar todos durante esas horas solemnes en las que la única preocupación era que los soldados de Herodes no se cayeran de las torres del castillo, que las montañas simuladas parecieran, en efecto, montañas; que la estrella que guiaba a los Reyes Magos quedara bien colocada sobre el Portal y que los pajes hicieran su trabajo de manera eficiente.

Durante esas horas, también era frecuente que se cumpliera otra tradición: la “discusión”, el genial momento en el que, ya cansados de prestar atención única y exclusivamente a la colocación de las piezas y de escuchar nada más que el consabido sonido de las panderetas, los niños ponen las figuras donde quieren y los padres se enfadan porque les molesta que no se tenga cuidado. Y así, pasaba el feliz ratito familiar.

Pasados los años, cuando la imposibilidad física impedía poder repetir todas las tradiciones propias de esa fecha que tanto le gustaba, se sentaba en casa a recordar esos momentos, y su corazón se llenaba de risas al ver al padre, a la madre y al hermano en su mente, tan reales como si los tuviera delante, tan vívidos en su recuerdo que era como volver a ese salón a poner en marcha el tocadiscos, mientras los otros cantaban, reían e, incluso, limpiaban alguna lágrima de felicidad que se escapaba, alegre, para ser testigo fiel de esos momentos que, con los años, todos intentamos reinventar y crear en nuestro propio hogar, con nuestros hijos, nuestra música y, sobre todo, con nuestra ilusión de volver a ser niños otra vez.

Le encantaba la Navidad y, por eso, escribió este cuento en el que volvió a ser una niña que jugaba a construir la Cuna de Jesús junto a sus padres, mientras sonaba, de fondo, “Noche de Paz”.

Feliz Navidad. Bss.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Querido diario: Acaba 2015...

Querido diario,

Acaba 2015. Llega la Navidad con todas sus fiestas, sus excesos, sus momentos de reencuentro… Aunque este año, no sé por qué, no tengo esa sensación de cosquilleo de todos los años; debe ser que, por fin, me estoy haciendo mayor, llega el año de la cuarentena… ¡Ains! Aún así, he cumplido mi ritual paso a paso, como todos los años. Porque no tengo cosquilleo, pero sí mucha dicha y mucha ilusión por saber qué nos depara el año nuevo.

A veces me pregunto si es posible sentir tanta felicidad. Se lo preguntaba ayer, a modo de broma, a mis amigas; no me contestó ninguna, pero sé que se rieron al leerlo. La verdad es que acaba el año con muy buenas noticias, muy buenas sensaciones y muchos objetivos cumplidos. Eso es bueno; ahora falta que dure esta buena racha y que lo que malo que venga sea algo que podamos controlar. Porque, si después de la tormenta llega la calma, es de suponer que después de la calma vuelve la tormenta… ¿O no?

Bss.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

De tú a tú: Entrevista en exclusiva con Carlos Goñi, Revólver.



Me encantaría presentar esta entrevista diciéndoos que he tenido el placer, y la suerte, de estar sentada junto a Carlos Goñi mientras charlábamos tranquilamente. Desgraciadamente, no ha sido así; pero ha sido una maravillosa sorpresa para mis sentidos ver en mi bandeja de entrada el mail que me traía de vuelta las preguntas que le envié hace unas semanas por medio del señor Leal, al que doy las gracias públicamente por hacerme más fácil lo que me parecía toda una odisea. También debo agradecer al grupo Revólver Team el haberme dado un empujoncito para que la impaciencia no me ganara esta vez y haberme orientado sobre cómo ponerme en contacto con el señor Goñi. Gracias de verdad por haberme prestado, todos, vuestra ayuda.
Como podéis suponer, para mí era un reto personal el conseguir entrevistar a Carlos Goñi; nunca imaginé que pudiera llegar a compartir con este gran músico estas líneas en las que él me cuenta cosas y yo las leo embelesada. La entrevista está llena de guiños al pasado, mezclados con el sentido del humor del entrevistado y ese aire de chico rebelde que le ha perseguido toda la vida. Sus respuestas son sinceras, sencillas, llenas de realidad. Cada palabra leída ha sido como si la estuviera escuchando; como si estuviera sentada en la primera fila de cualquier teatro y él estuviera sobre el escenario, guitarra en mano, dirigiéndose única y exclusivamente a mí.
Lo primero que hago es explicarle al señor Goñi que me cuesta pensar en él en clave de “usted”, por lo que le pregunto si le importa que, en este “De tú a tú”, ambos seamos “tú”. Vamos allá…
EBIP: Nosotros, lógicamente, no nos conocemos. Pero, para mí, es como si fuese al contrario, no porque conozca datos de su vida personal, sino porque a través de sus canciones, he creado a un Carlos Goñi muy presente en mi vida. Y, aunque parezca mentira, y soy consciente de que no conozco al Carlos Goñi de la vida cotidiana, es como si le conociera de toda la vida. Siendo así, me cuesta muchísimo dirigirme a usted usando, precisamente, el "usted". ¿Le importaría que apeara el trato formal y le tuteara?
CG: Encantado de la vida.
EBIP: Muchas gracias por la confianza.

EBIP: Naciste en Madrid, en pleno barrio de Las Ventas, y viviste parte de tu infancia y adolescencia en Alicante a orillas del Mediterráneo. Imagino que al pensar en Madrid y en tu infancia allí tienes recuerdos muy diferentes a los que guardas de los años vividos en Alicante. Si tuvieses que elegir entre la Gran Vía madrileña y la Playa de San Juan, ¿con cuál te quedarías?

CG: He de reconocer que últimamente ando en fase de amor absoluto con Madrid. Además, la Gran Vía tiene un significado tremendo para mí. Durante toda mi infancia daba la sensación de que todo lo que ocurría en este país, ocurría en Gran Vía; si no, no ocurría… ¡Imagino que también se debía en parte a las películas de Tony Leblanc! Adoro esa calle como ninguna otra calle de este país.
Dicho esto, me quedo con la playa de San Juan... ¡Jajajajaja!

EBIP: ¿Qué recuerdos te trae "La Isabelita"?

CG: ¡Jajajaja, la moto de mi padre! ¡Una Vespa en la que nos subíamos a Navacerrada a ver la nieve! Mi madre y mi padre en la moto propiamente dicha, y mi abuela, mi hermano y yo, ambos pequeños, en el sidecar… Mi madre siempre le decía a mi padre que a ver cuando le ponía su nombre a una BMW...

EBIP: Además de jugador de balonmano en tu adolescencia, compositor, cantante y productor, fuiste hace unos años profesor de composición de la SGAE para nuevos cantantes y colaborador en el programa Hoy por hoy de Cadena Ser, entre otras cosas. ¿Qué es más enriquecedor para una persona con tu trayectoria profesional en la música: enseñar a los nuevos cantantes o hablar de ello?

CG: No me atrevería yo a decir que alguna vez ejercí de profesor de nada, eso son palabras mayores. Los talleres de composición, desde mi punto de vista, sirven, sobretodo, para deshacer algún nudo en el mejor de los casos y plantear mil dudas en todas direcciones; y generar la duda constante y la curiosidad; al menos, así los planteaba yo. El primer día, nada más presentarnos, les decía siempre a los alumnos que si esperaban salir de allí sabiendo componer, lo mejor que podían hacer era bajar a recepción y pedir que les devolviesen el dinero. Por suerte para mí, ¡ninguno bajó!

EBIP: Desde pequeñita soy incondicional de José Luis Perales y Mocedades. Creo que, cada uno en su estilo, son imprescindibles en la historia musical de nuestro país; Perales por su labor fundamental como escritor y compositor, y Mocedades porque creo que marcó una época muy importante; sin ellos la música pop española estaría huérfana; por todo esto, y porque, además, mis padres tenían todos sus discos y crecí con esa música. Como ves, soy poco “rockera”, aunque tengo mis momentos. ¿Qué opinión tienes de ellos y de la música pop española de los sesenta y los setenta?

CG: Yo no me considero un " rockero" conceptualmente hablando. Yo soy músico, y el rock es una parte fundamental de la música que he escuchado y que, a día de hoy, sigo haciendo. Pero no nos engañemos: el abanico es amplio, muy amplio, y son muchos los tipos de música que escucho y disfruto desde hace muchos años.
En cuanto a esas dos referencias de las que hablas, estoy totalmente de acuerdo contigo. Tanto Perales como Mocedades son importantes en un momento de nuestra música. Los 60 los tengo más dispersos en cuanto a la música de aquí, pero de los 70 hay muchas bandas imprescindibles: Topo, Leño, Asfalto, Ñu, Barón Rojo, Serrat (que también fue sesenta’s), Lluis Llach, Miguel Ríos, Salvador Domínguez, Paco de Lucía, Camarón, Nino Bravo... ¿¿¿Sigo???

EBIP: Madrid es una ciudad muy importante para ti y muy presente en muchas de tus canciones. En 1995 Revólver actuó por primera vez en Las Ventas, barrio que te vio nacer, con gran éxito. Cuando uno vuelve a reencontrarse con sus orígenes, en un escenario tan brutal como es el de Las Ventas, más aún en tu caso por las connotaciones personales que tiene para ti, ¿qué es lo primero que se te pasa por la cabeza cuando se abre el telón? ¿Recuerdas cuál fue la canción que abrió aquel concierto?

CG: Fue uno de los días con más nervios de toda mi vida; importante es una palabra pequeña para describir lo que significó.
En esa gira siempre abríamos con Esclavo de tu Amor, por lo que imagino que ese sería el tema.

EBIP: Hace unos diez o doce años, no lo recuerdo exactamente, Revólver visitó Águilas, mi pueblo, una bonita localidad murciana en el sur de la región a orillas de tu amado Mar Mediterráneo. Fue el primer concierto tuyo al que fui y desde entonces soy incondicional. En ese concierto hubo un momento en el que todos los que estábamos allí tuvimos la certeza de que estabas cantando, única y exclusivamente, para cada uno de nosotros; conseguiste que nos sintiéramos unos privilegiados. No había mucho público esa noche; muchos de los asistentes se fueron cuando pensaron que el concierto había terminado, pero mis amigos y yo, alucinados como estábamos, nos quedamos allí pidiendo a gritos más y más Revólver. Y, entonces, saliste de nuevo al escenario, con tu guitarra acústica y un taburete, y dijiste: "Ahora es cuando empieza el concierto de verdad". Y empezaste a cantar. ¿Lo recuerdas? (entiendo que no lo recuerdes, es sólo curiosidad). Posiblemente, en ese momento, no había allí más de cien personas. Cuando pasa eso en un concierto, cuando el público se va antes de que el concierto acabe, por el motivo que sea, ¿qué piensas?

CG: ¡Jajajaja! Puedo pensar dos cosas: o bien que estaban deseando que acabase y se estaban aburriendo... O bien que tenían algo al fuego, ¡cosa que habría que entender!
Gracias a Dios eso no suele pasar, a no ser que al concejal de turno se le ocurra la brillante idea de ponernos a tocar a las dos de la mañana y al día siguiente haya que trabajar, cosa que ocurre alguna vez en verano, pero tengo la fortuna de no tener que pensar en ello, porque no pasa las suficientes veces.

EBIP: Una de las primeras canciones que escuché de Revólver fue una preciosa balada llamada Te quiero. Me resulta impresionante que alguien sea capaz de coger papel y lápiz, pensar en la persona amada y escribir una declaración de amor tan tierna como la que hay en cada verso de esa canción. ¿Qué se esconde detrás de "por ti sería capaz de quitar la luz al mundo, de secar mañana el mar, de barrer cualquier desierto, de apagar de un golpe el sol, de reír como un poseso sólo con oír tu voz"?

CG: Amor, y el romanticismo crónico incurable que padezco...

EBIP: ¿El Carlos Goñi de Garage y Comité Cisne sigue estando dentro del Carlos Goñi de Revólver?

CG: Lo que queda de ellos es la ilusión, la curiosidad y la cabezonería, todas ellas indestructibles. Pero, si no he perdido el tiempo, imagino que esos dos " señores" tendrán poco que ver conmigo, gracias a Diosssss. El tiempo, los años, las experiencias, los sueños conseguidos, los sueños perdidos…, todo ello te moldea. Claro, también tienes la opción de ser impermeable y acabar diciendo esa estupidez de  “después de treinta años, sigo siendo el mismo". O sea, que si es así, has perdido el tiempo como un idiota....

EBIP: Leía hace unos días un artículo del diario El País de hace unos años en el que el escritor decía que el repertorio de la gira de ese momento era el mismo de siempre, que ya estaba muy visto y que muchas de las letras de tus canciones, y cito textualmente, "comparten sospechosamente una parte muy significativa de su ADN". Yo debo decirte que incluso me ofendió, porque para mí Revólver no sería Revólver sin El roce de tu piel, Tú noche y la mía, Sara San Pedro. ¿Te afectan este tipo de críticas?

CG: A nadie le gusta una mala crítica, pero he de reconocer que esta relación tortuosa con la crítica viene del primer día en que nació Revólver, así que... Hace tiempo que no las leo.
Por otra parte, lo del repertorio es falso. Debe haber pocos músicos que cambien el repertorio más que yo durante una misma gira; y de una a otra, ni te cuento. Tengo un respeto monumental, que ellos no conocen ni conocerán, por el público. Sé perfectamente para qué se paga el precio de una entrada. Tú lo haces, yo lo hago; ellos no. El último disco es la excusa para ir a verte, pero el verdadero motivo es tu carrera completa. Y ahí es donde entra El roce de tu piel, Calle Mayor, El Peligro, El Dorado, etc, etc. Al menos, así lo entiendo yo.

EBIP: El último concierto de Revólver al que he ido fue en abril en el Teatro de La Laboral de Gijón. Para ti no sé cómo fue, pero para mí fue, sencillamente, espectacular. De hecho, de vuelta a casa escribí sobre él mientras el corazón me bombeaba adrenalina aún (
http://elblogdeisaperez.blogspot.com.es/2015/04/gracias-revolver.html). 
Los conciertos de la Gira Babilonia han empezado con Babilonia y acabado con El Dorado, ¿presente y pasado de Carlos Goñi o la elección de esas canciones para abrir y cerrar un concierto tienen más que ver con tu momento personal?

CG: Agradecido por el cumplido.
El orden del repertorio es algo a lo que doy muchas vueltas en los conciertos eléctricos. En los acústicos lo que tengo es un repertorio de 45 canciones de las cuales suena la mitad aproximadamente, intentando, siempre, variar lo más posible.

EBIP: Año 2015, Babilonia en el puesto dos de las listas de ventas y en el escenario Revólver en estado puro con el llamado "Trío Revólver": Goñi, Nemesio y Bagües. Realmente, ¿nada suena como un trío?

CG: Es lo más difícil de conseguir en rock, que un trio suene bien, pero bien, bien; no en planRamones, eso es muy fácil. Ahora, cuando lo consigues nada suena igual ni por asomo. Ejemplo de ello, todas las grandes bandas de rock de la historia, que eran, básicamente, guitarra, bajo, batería y cantante. Es decir, instrumentalmente eran tríos: Led Zeppelin, Queen, The Who,The Doors, Cream,Hendrix… La lista es interminable.

EBIP: Dado el momento que vivimos a causa de los atentados de París del 13-N, parece que sería obligado que en esta entrevista hubiera una mención a las víctimas y a sus asesinos. Yo no voy a hacerte ninguna pregunta sobre ese tema, porque cualquier pregunta que te pueda hacer es obvia, pero tienes aquí un espacio para expresar lo que desees.

CG: Pues qué voy a decir. Mira, cuarenta y ocho horas antes de que saltase por los aires un café en el centro de Marrakech hace unos años, yo estaba allí, en ese mismo café, iba allí a diario…
Hay unos pocos que están sembrando el caos, abanderando un nombre y una religión que no los representa, que significa otra cosa. Y, con ello, están haciendo que haya mucha gente para la que un musulmán sea un terrorista en potencia. Una masacre es fruto de un odio extremo, de una ideología extrema, de una avaricia extrema; y los extremos siempre generan tristeza, pobreza, pérdida de vidas y derrumbe de la convivencia y de la cohesión social. Es muy, muy triste.

EBIP: Es costumbre del blog acabar la entrevista con un pequeño test, si me lo permites.

CG:
Un color: Negro y blanco (jejeje, nada que ver con lo dicho más arriba, lo reconozco, pero me encantan, que le voy a hacer...).
Una fragancia: el azahar del naranjo
Una canción: Uffffffff... Cada día una, imposible elegir.
Un sentimiento: la paz que algún día tendré, digo yo...
Un libro: El Quijote.
La compañía perfecta: Depende de la circunstancia. Mi perro me da cosas que nadie me da…
Un lugar: Vivo siempre en lugares distintos, pero vamos, allí donde deje mi sombrero.

CG: Si me lo permites Isabel, quiero aprovechar la ocasión para agradecer a los seguidores de Revólver el seguir permitiéndome que viva un sueño que comenzó hace mucho tiempo. Gracias de verdad; esto de vivir está mereciendo la pena.

EBIP: Mil gracias a ti por dedicar un ratito a responder estas preguntas. Confeccionar la entrevista ha sido un placer para mí y estoy segura de que leerla acabada va a serlo mucho más.

Se despide Carlos Goñi diciéndome lo siguiente: “Un honor para mí, he pasado un ratito de lo más agradable. Agradecido por el esfuerzo”.

Por mi parte, no encuentro manera mejor de acabar esta entrevista que con un “Gracias Revólver, gracias Carlos, por hacer más grande la música. Que el Faro de Lisboa alumbre nuestro camino por muchos años y El  Roce de tu Piel haga de Tu noche y la mía la mejor de las Babilonias”.

Bss.

martes, 15 de diciembre de 2015

Carmen.

Hacía unos meses que había enviudado.

Su esposa, Carmen, había muerto una noche de tormenta mientras dormía plácidamente, cosa que agradecía cada día a Dios, aunque maldecía sin cesar la pena que le producía su falta.
Mientras se vestía para salir, sonrió con nostalgia al recordar cómo cada madrugada la abrazaba, susurrándole al oído tiernas palabras de amor y cómo acariciaba su espalda, intentando despertarla para vivir un pequeño momento de amor. Ella, entonces, le sonreía adormilada, abandonándose al placer de sus besos.

Miró el reloj. Era la hora de salir y de dejar los recuerdos guardados junto a su corazón para sacarlos más tarde, durante la noche, cuando la ausencia de Carmen se hacía insoportable; cuando su aliento no calentaba su cuello, ni sus manos recorrían su piel; cuando nadie escuchaba sus “te quiero”, ni sus besos consolaban su dolor; cuando su cuerpo no vestía su cama, ni el gozo llenaba de música la casa.

Despacio, paso a paso, mientras las lágrimas recorrían su rostro, fue hacia la puerta de entrada a un mundo sin Carmen.

Bss.


 

viernes, 11 de diciembre de 2015

De tú a tú: entrevista a Lucio Fernández López, DIRSE en Redyser.



Nos sentamos frente a frente con la tranquilidad y confianza que da toda una vida de amistad. A él no tengo que explicarle que no voy a tratarle de usted, lo da por sabido. Me gusta que haya aceptado mi propuesta, es bueno rodearse de amigos.

Para muchos de vosotros, él es una persona conocida. Algunos habéis tenido la fortuna de estudiar con él, compartir momentos de risas, de descanso…, y sabéis que es una persona extrovertida. Es divertido, cariñoso, amigo de sus amigos y amante de su familia. Sueña cada día con dejar a sus hijas un mundo mejor, haciendo que el verde sea, cada día, más verde, y el aire que respiramos  sea, cada día, mejor. Sueña también con pasar su tiempo libre en Águilas, rodeado del Mediterráneo y de la luz más bonita de España. Reparte su tiempo libre entre Murcia, donde reside, Águilas, donde se relaja y Sevilla, donde no para cuando va.

También, para muchos de vosotros, será un descubrimiento su carrera profesional, motivo de esta entrevista, y los éxitos cosechados todos estos años en los que se ha dedicado, en cuerpo y alma, a desarrollar iniciativas relacionadas con la Responsabilidad Social Corporativa, los Recursos Humanos y la mejora continua del Medio Ambiente.
"¡No sé cómo empezar la entrevista!", le digo, y sonríe divertido. En fin, a ver cómo sale…Espero que, los que no tenéis el gusto de conocerle, tengáis una imagen justa de lo que es y de quién es Lucio Fernández López, DIRSE en Redyser.

EBIP: Nos hemos hecho mayores, ¡estamos a punto de llegar a la cuarentena! Es momento de hacer balance. Sé que el balance de tu vida, tanto personal como profesional, es positivo, no hay más que verte la cara. Cuéntame lo que te pasa por la cabeza cuando echas la vista atrás.

LFL: Pues la verdad es que son pocas las veces que miro atrás. Ser nostálgico no es una de mis habilidades. Pienso que lo pasado sólo vale para ver que el presente es lo que uno quiere conseguir. Cuando lo hago, me gusta comprobar que no siento arrepentimiento por algo que no he realizado. Siempre he sido feliz, tanto por los sueños conseguidos, como por los que no. Uno aprende en la vida que las cosas no pasan por casualidad y que siempre hay un por qué. Tuve una infancia normal; tuve maestros que me enseñaron más cosas de las que dicen los libros – me viene a la cabeza mi querida Doña Teresa -; amigos de barrio con los que jugar en la calle al fútbol (antes se podía hacer esto, jeje), y, sobre todo, amigos de la adolescencia; amigos con los que tengo la suerte de seguir compartiendo momentos y recuerdos, siempre acompañados de unas risas.

EBIP: ¿Qué diferencia hay entre el Lucio de hace veinte años y el Lucio de ahora?

LFL: Salta a la vista: el pelo y las canas, jajajaja. Fuera de este aspecto meramente visual, no creo que haya muchas diferencias. Sí que este tiempo pasado me va haciendo valorar algunos temas de otra forma, con más tranquilidad y paciencia. Hace 20 años pensaba que las cosas debían pasar de forma inmediata, supongo que como cualquier adolescente. Luego, te das cuenta de que todo tiene su proceso y, en muchas ocasiones, no consigues lo que inicialmente te planteaste. Sin embargo, durante toda mi vida, he mantenido los valores que mis padres me inculcaron: amistad, esfuerzo continuo, seriedad, educación, rigurosidad... Estos valores me acompañarán toda la vida y, sinceramente, los agradezco. Además, tener una mujer fantástica y unas hijas a las que adoro, te hacen ver la vida de otra forma y cambiar algunas prioridades que, con 19 años, evidentemente, no tenías. Por lo demás, sigo siendo el mismo, espero... Tendré que preguntar a mis amigos…

EBIP: ¿Sigues siendo el mismo idealista de la juventud o ahora, con la madurez, te has dado cuenta de que no todas las ideas eran acertadas?

LFL: Madre mía, ¡me he equivocado tantas veces! Aun así, sigo siendo un idealista empedernido. No concibo mi profesión sin un ideal, sin soñar todos los días con ser un poquito mejor que el día anterior y, lo que más me gusta, hacer crecer a los demás. Esta forma de pensar no ha sido fácil y me ha supuesto muchos sinsabores y algunas caídas; y escuchar a personas que me siguen diciendo “no lo conseguirás”. Sin embargo, esos tropiezos son una fuente de motivación brutal y consiguen el efecto contrario en mí: seguir intentándolo con más fuerza. Es bonito pensar que cada uno de nosotros podemos aportar un grano de arena y conseguir una vida mejor, un trabajo mejor, un proyecto mejor, un mundo mejor… Los ideales son la base de este motor de acción. Todos los avances del mundo han tenido detrás personas con ideales que han creído en lo que hacían y lo han llevado a cabo a costa de todo. Evidentemente, no pretendo ser una de esas personas (aunque no estaría mal); lo que sí quiero es que, cuando llegue el final, pueda decir que hice todo lo que pude por ser feliz y por hacer feliz a los demás. 

EBIP: Alguien que conoces muy bien me comentó la otra noche algo sobre "el avioncito Rambert"... ¿Te recuerda a algo?

LFL: ¡Jajajaja! ¡Ya te digo si me conoce! Eso hacía mucho tiempo que no lo escuchaba y me trae unos recuerdos impresionantes. Era el año 1996 cuando un jugador de fútbol fichó por el Real Zaragoza, se llamaba Sebastián Pascual Rambert y tenía una forma muy peculiar de celebrar los goles: simulaba ser un avión. A raíz de eso le pusieron el apodo de “avioncito Rambert”. En esa época, los amigos teníamos verdadera pasión por jugar al fútbol, y participábamos en diversos torneos y partidillos. Algunos, los hacíamos en la playa de las Delicias, en Águilas. Yo jugaba de “medio derecho” en esa época y al meter un gol se me ocurrió imitar esa celebración. A partir de ese momento, cada vez que marcaba lo hacía, así que me quedé con el apodo de “avioncito Rambert”. Ahora que lo pienso, teníamos un gran equipo y no lo hacíamos nada, pero que nada mal.




EBIP: Escribes un blog, Piensa diferente actúa diferente (https://luciofernandezlopez.blogspot.com.es), que habla de los más variados temas. ¿Es buena la variedad o crees que uno tiene que centrarse sólo en una cosa para resultar más “inteligente”?

LFL: Ese blog lo creé hace mucho tiempo. Pretendía ser un sitio donde poder exponer mi visión sobre determinados temas que me rondaban la cabeza. A veces es necesario trasladar al papel determinados pensamientos, porque una vez escrito se ve más claramente si tiene sentido lo que has escrito. 
El blog no pretende ser dogmático sobre RRHH y/o RSE, aunque mucho de eso tienen los artículos. Es por eso que en él te encuentras distintas temáticas espaciadas en el tiempo. Me gustaría ser más regular publicando post, pero participo en varias revistas escribiendo y la cosa no da para tanto. En cuanto a la pregunta, mi opinión es que, de ahora en adelante, el éxito no va a estar en ser un generalista en tu profesión, sino en ser muy especialista y destacar en algún ámbito. Esto no quiere decir que sólo se sepa de un tema y el resto sean desconocidos, sino que la profesionalización consistirá en ser el mejor en un aspecto. El futuro está ahí y así se lo digo a mis alumnos de máster de RRHH y RSE. No sé si la especialización te hace más “inteligente”, lo que sí tengo claro es que te hace más “interesante”. En mi vida profesional, con el paso del tiempo, he interiorizado esto que digo y he puesto mi foco en la RSE y su materialidad. Si lo hago bien o mal o si soy “interesante” o no, no debo ser yo quien lo diga, sino la gente que me rodea y con la que comparto profesión y conocimientos.

EBIP: La última entrada de tu blog, “Maldito poder”, narra tus sentimientos ante las atrocidades que se están cometiendo en el mundo, que se están llevando por delante muchas cosas, entre ellas, la tolerancia, sin que veamos realmente a la clase política (digo clase política porque son los que ostentan el poder) poner en marcha soluciones que consideremos útiles, digámoslo así.

LFL: Hace mucho tiempo que la política dejó de interesarme y hago responsables de eso a los políticos actuales que no ven lo que necesita la gente y lanzan sólo mensajes prometedores que resultan imposibles de acometer. No hay nada peor que prometer algo que sabes que no vas a cumplir. Son ellos los primeros que deberían aplicar estrategias de RSE en su gestión (me ofrezco a darles alguna sesión, jaja). El post “Maldito poder” surgió en un gesto de rabia al pensar que este mundo está yendo hacia un camino sin retorno y no somos capaces de hacer nada por evitarlo. El mundo ya no es como lo concebíamos hace años, donde sólo importaba lo que ocurría en nuestro entorno más cercano. Ahora, y lo estamos viendo constantemente, lo que ocurre en Siria afecta directamente a la Bolsa de España, o los problemas con el trabajo infantil en el sureste asiático que afectan a las empresas españolas.  Todo está conectado y cualquier decisión tiene su impacto en nuestro alrededor. Para mí, una frase muy acertada, que se la he escuchado a mi gran amigo Juan José Almagro, es “haz lo que debas, di lo que haces”. Pues eso.

EBIP: Hagamos un repaso por tu carrera profesional. Diplomado en Educación Primaria, Licenciado en Pedagogía en su rama de Pedagogía Social, Máster en Dirección de Recursos Humanos… Guau…

LFL: La verdad es que mi vida siempre ha sido un verdadero caos en el que el final ha sido bueno. Todo lo que refleja mi currículum tiene que ver con Letras (antes llamadas así), pero realmente mi Bachillerato fue de Ciencias Puras (Biología, Geología, Matemáticas, Física y Química). Era un chico de números, y lo sigo siendo, pero también soy un humanista; me encanta conocer los aspectos naturales del ser humano y la naturalidad no está en los números, que son algo artificial, sino en los comportamientos. Más allá de esa fase adolescente, pienso que las personas debemos estar en continuo aprendizaje, tanto reglado, como no. El entorno va demasiado rápido para quedarse quieto pensando que ya lo sabes todo, lo que haría del ser humano un inconformista constante.

EBIP: ¿Por qué Educación Primaria?

LFL: Pues porque no pude ser fisioterapeuta. En realidad, esa era mi vocación. La nota de entrada para esa carrera estaba muy alta en mi época y como segunda opción puse Educación Primaria, y ahí sí que entré. Menos mal, porque no puse nada más. Los niños de esa edad siempre me han parecido interesantes por su capacidad de aprendizaje, imaginación, sinceridad y pensaba que podía aportarles una visión muy positiva y crecer con ellos. Pero, pasó el tiempo y las circunstancias hicieron que empezara a trabajar en otros temas y esa vocación se fue difuminando. De hecho, ahora me preguntan si sería capaz de dar clase a 25 niños y la respuesta en NO. Sin embargo, soy capaz de dar una conferencia a directivos de empresas punteras a nivel nacional e internacional. La edad es lo que tiene.

EBIP: Y después decidiste dar el salto a los Recursos Humanos y a la Responsabilidad Social Corporativa. 

LFL: Bueno, pienso que era cuestión de tiempo el que aterrizara en este campo. Las personas me llaman la atención y poder desarrollarlas más aún. La RSC fue un descubrimiento para mí hace 6 años, cuando empecé a oír hablar de ella. Ahora, mi opinión es que los RRHH son una parte de la RSC y no conceptos separados. A mis conocidos les digo que “moriré con las botas puestas” en cuanto a la profesión de Director de RSE. Es lo que me gusta y, creo, es lo que mejor sé hacer. El tiempo dirá si estoy equivocado o no.

EBIP: Trabajas en Redyser, empresa de transporte urgente con sede en Murcia desde hace muchos años. ¿Cómo fueron tus inicios allí?

LFL: La verdad es que tengo muy buenos recuerdos. Era el año 2003 cuando comencé en Redyser como formador de agencias. En ese momento, teníamos unas 70 en toda España y mi misión era que los empleados estuvieran perfectamente formados en nuestro Programa de Gestión Iris. Era una época de continuos viajes por toda España, semana tras semana, donde pude conocer a mucha gente y aprender mucho del sector del transporte urgente.

EBIP: Allí, en Redyser, has sido, entre otras cosas, Director de RRHH y, ahora, Director de RSE. ¿Qué cargo te resulta más interesante?

LFL: Recientemente también he asumido la Dirección de Operaciones que, para mí, es un reto, pero que conozco muy bien porque ahí fueron mis inicios y he estado muy vinculado a ese departamento siempre. Todos tienen su importancia e interés, aunque sin lugar a dudas ser DIRSE (Director de RSE) es el más bonito por su constante necesidad de innovación, su flexibilidad en la gestión y la satisfacción de sus frutos. En casa me dicen que cada día en mi trabajo es diferente, y es verdad. No hay un día igual en mi vida. Parece atractivo no caer en la monotonía, pero tienes que estar muy preparado mentalmente para afrontar cada día como un reto desconocido.

EBIP: Fuiste también Director de Expansión durante unos años. ¿La expansión de Redyser ha terminado ya o eso es algo que nunca acaba?

LFL: Sobre ese tema pienso que estamos en un momento de contención en cuanto al número de agencias. En 2003 éramos 70 y ahora somos 200. Sin embargo, yo entiendo la expansión como algo más. Seguimos creciendo a ratios por encima del 10%, incluso en épocas de crisis; seguimos aumentando la cuota de mercado, mejorando la calidad de nuestro servicio y formando a nuestros equipos. Igualmente, seguimos aumentando nuestros canales de comunicación y los mensajes que damos a través de ellos. Para mí también eso es expansión y no podemos pararnos ni un solo instante. El que se para pierde y a mí me gusta ganar siempre.

EBIP: Hace ya unos años que Redyser puso en marcha el proyecto Kilómetros Verdes, basado en el win to win, con mucho éxito y gran repercusión en los medios. ¿En qué consiste esto del win to win? ¿Sois los únicos que habéis llevado a cabo esta iniciativa o ha cundido el ejemplo?

LFL: El win to win es fácil de explicar. Uno sólo puede ganar si los demás ganan. En negociación hay una máxima que dice que “no hay negocio si las dos partes no salen ganando”. Dentro de esta premisa desarrollé un concepto que se llama EEC (Egoísmo Empresarial Colaborativo). En él partimos de la base de que todos somos egoístas (es innato al ser humano) y de que estamos en un entorno empresarial muy competitivo.  Pues bien, si dentro de ese marco nos planteamos colaborar, la competitividad está asegurada. Cuanto mejor le vaya a todo el mundo, mejor me irá a mí, ya que estamos en un mundo global hiperconectado. Si entendemos el negocio así, habremos conseguido el win to win. Dentro de este aspecto que enmarca la política de RSE que llevamos a cabo en Redyser, surgió, en 2009, la iniciativa Kilómetros Verdes, como respuesta a nuestra preocupación frente al cambio climático. Actualmente, estamos en la segunda fase, fase que consiste en concienciar a nuestros clientes, en primer lugar, y al resto de la sociedad en segundo, de la necesidad de colaborar todos en este tema. Lo que hacemos es medir las emisiones de CO2 de cada uno de los envíos de Redyser y pasar esa información a nuestros clientes, de manera que les planteamos como posibilidad el que compensen sus emisiones a través de la plataforma www.ceroco2.org, con la que colaboramos en el proyecto. Además, hemos puesto en marcha la Ecofranquicia, que consiste en disponer de agencias “0 emisiones”, donde el vehículo de reparto tiene que ser eléctrico o manual (no combustión). En la actualidad, ya tenemos en Valencia, Murcia y Gandía.

EBIP: Se habla mucho últimamente de la Responsabilidad Social Corporativa, o Empresarial, y estoy segura de que la gran mayoría del público general no sabe qué es.

LFL: La verdad es que sobre la RSE hay demasiadas definiciones y, en mi opinión, es uno de los factores que impiden que la gente de a pie sepa qué es. Yo tengo una definición muy particular sobre ella que es la siguiente: “La RSE es un cómo para conseguir un qué, donde el qué son los beneficios económicos, si se trata de una empresa, y el cómo es la manera de hacer las cosas”. La RSE es una nueva estrategia de gestión de las empresas, donde no todo vale para conseguir los resultados. Es un proceso a medio-largo plazo, y para conseguir resultados, tenemos que tener a los empleados motivados, a los clientes satisfechos, a los proveedores cuidados, a la sociedad informada, al medioambiente atendido,… Son los llamados grupos de interés sobre los que la empresa tiene impacto, que, a su vez, impactan en la empresa. Un sencillo ejemplo que siempre utilizo en mis clases es que si tenemos empleados desmotivados, estos serán menos productivos; al bajar la productividad, la calidad del servicio/producto se ve afectada negativamente y genera clientes descontentos que dejan de comprarte. Por lo que un empleado desmotivado afecta directamente a las ventas y, en consecuencia, a la rentabilidad. Gestionar correctamente a estos empleados es RSE.

EBIP: ¿Cuál ha sido la evolución de la RSE desde 2010 hasta ahora?

LFL: La evolución de la RSE en los últimos 5 años no ha sido lo importante que debería haber sido. En la Asociación de Directivos de RSE (DIRSE), de la que soy miembro de la Junta Directiva, llevamos tiempo analizando esta situación y las conclusiones son que se aparenta más de lo que realmente se hace. Sí que es cierto que hemos avanzado y que las empresas tienen cada vez más interiorizado el concepto y lo aplican a su estrategia, pero no podemos bajar la guardia porque en España estamos por detrás del resto de Europa, por lo que el tejido empresarial español se tiene que poner a trabajar en firme, o perderemos competitividad en los mercados.

EBIP: Leí el otro día, no recuerdo en qué periódico, que Mark Zuckerberg, creador de Facebook, ha anunciado que va a ofrecer una baja por paternidad de cuatro meses a sus empleados hombres. ¿Es eso responsabilidad social corporativa? ¿Qué opinas de medidas como esta?

LFL: Así, de manera aislada, parece serlo. Aunque también he de decir que muchas empresas están utilizando la RSE como un proceso de “maquillaje” para tapar otras vergüenzas. No digo que este sea el caso, pero para valorarlo completamente, necesitaría conocer más de lo que se cuece en Facebook. Yo digo que se puede hacer RSE por devoción (uno cree en ello) o por obligación (el mercado te exige hacerlo), pero hacerla, hay que hacerla, y siempre es más bonito y efectivo hacerlo por devoción. Espero que el Sr. Zuckerberg así lo haya entendido.

EBIP: ¿Crees en el contrato social?

LFL: Más que en el contrato social creo en el contrato emocional. El mundo de las relaciones laborales está cambiando de una forma vertiginosa. Los directivos de RRHH tenemos un panorama nuevo en el horizonte, en el que se prevé una disminución de los contratos por cuenta ajena y un aumento de los contratos freelance, donde se trabaje por proyectos. Además, los trabajadores del futuro próximo son los jóvenes de ahora que tienen unas necesidades muy distintas a las que teníamos antes. Ahora, les motivan más aspectos como el tiempo libre, flexibilidad horaria, reconocimientos públicos, retos constantes, trabajar para distintas empresas,… Un estudio reciente del Boston Consulting Group identificaba, para mí, dos aspectos claves en un futuro próximo (sobre 2020):
Disminución del talento: La mano de obra especializada va a ser cada vez más escasa, por lo que las empresas deberemos ser “atractivas” para estas personas.
Las motivaciones de los jóvenes: De los 8 temas que más le motivaban para trabajar en una empresa, ¡el octavo era la retribución! Los 4 primeros tenían que ver con la cultura de la empresa, un jefe que reconozca públicamente los éxitos, buen ambiente de trabajo…
Esto hace que los modelos contractuales futuros tengan en cuenta estos aspectos, pasando del mero reconocimiento económico a otros puntos más “atractivos”.

EBIP: Además del gran trabajo que desarrollas en Redyser, los viajes, los proyectos,… das clase… ¡Cuéntame, por favor! ¿Cómo se compagina todo eso?

LFL: Que sepas que no es la primera vez que me lo preguntan y la respuesta es siempre la misma: ilusión. Creo que cuando las cosas te motivan y te ilusionan puedes hacer casi todo lo que te propongas. La formación es algo que siempre me ha gustado, pienso que algo de mis estudios de Educación tendrá que ver, aunque el tipo de alumnado sea distinto. El conocimiento es algo que no puede quedarse en el interior de cada uno y tenemos la obligación de compartirlo. Bajo ese prisma, acudo donde me llaman, principalmente a hablar sobre temas de RSE y RRHH. A través de este capricho que le llamo yo, he podido establecer una red de contactos muy interesante para mi vida profesional; he tenido la suerte de estar en Barcelona, Madrid, A Coruña, Logroño, Albacete, Alicante, Málaga, Sevilla; de dar conferencias a multinacionales, pymes, ONG, universitarios, desempleados,… Pero, seguramente, esta pregunta se la deberíamos hacer a mi mujer. Ella es la que sufre esto, y aun así, me anima a seguir haciendo lo que me gusta. Mientras pueda seguiré haciéndolo, porque, además me permite seguir aprendiendo. Es muy satisfactorio aprender enseñando. Pruébalo, te gustará.




EBIP: ¿Es interesante y gratificante enseñar a otros lo que tú has aprendido a lo largo de tu carrera profesional? ¿Te gusta enseñar o es, simplemente, una parte más de tu trabajo como DIRSE?

LFL: Creo que es uno de los objetivos de mi vida profesional. Lo digo desde la máxima sinceridad. Si hay algo bonito en este mundo es poder transmitir lo que uno ha aprendido en la vida a otras personas. Más de 200 conferencias en estos años con más de 8.000 personas que te han escuchado supone una satisfacción inmensa. Y espero seguir haciéndolo, mientras tenga algo interesante que contar. El día que no sea así, lo dejaré. Cuando alguien confía en ti e invierte su tiempo en escucharte merece el máximo esfuerzo y dedicación. Disfruto con lo que hago, de manera que sigamos disfrutando.

EBIP: El año pasado tuvimos el honor de votarte en los Premios  Más Influyentes de RRHHDigital y acabaste octavo en el ránking, un éxito tremendo, más aún si tenemos en cuenta la lista de candidatos. ¿Qué se siente cuando subes a un escenario a recoger un premio que reconoce tu labor de muchos años y premia el esfuerzo y el trabajo que desarrollas?

LFL: Pues imagínate, uno de los días más felices de mi vida profesional. Realmente, sólo es un reconocimiento, pero no te voy a negar que a nadie le amarga un dulce y que pienso que se valoraron el esfuerzo y el trabajo que hago en, y gracias, a Redyser. De entre más de 1.000 directores de RRHH, que pases a la final, donde había 250, está muy bien; y quedar 8º ni te cuento. Todo eso es un aliciente que me hace seguir trabajando con más ilusión, si cabe, aunque te puedo garantizar que no se me subió a la cabeza. Soy bastante frío con esto. Todos sois partícipes de este premio pues con los votos me ayudasteis a conseguirlo. GRACIAS.

EBIP: Preparando la entrevista, leí hace unos días un artículo que escribiste hace un tiempo en el que decías que el servicio de transporte urgente era una especie de termómetro de la situación económica del país. ¿Cómo está de temperatura el termómetro a finales de 2015?

LFL: Pues es un balance más que positivo. El sector está creciendo por encima del 7%. Como es de suponer, esto no es debido al mayor número de empresas existentes, sino a que las que están aumentan sus movimientos. El miedo que la crisis había provocado en las compañías se está viendo reducido y hay más “alegría”. Si bien, es conveniente ser cautelosos y aprender de los errores pasados, apalancando bien los procesos y valorando muy detenidamente las decisiones estratégicas. El e-commerce ha sido uno de los revulsivos del sector y todas las empresas hemos innovado en este ámbito. Mi opinión es que en el año 2016 los crecimientos van a ser algo superiores a los del 2015, si no hay un factor externo que tambalee la estabilidad política global. En cuanto al e-commerce, mi visión es que puede verse en corto plazo afectado por un proceso de latencia. A nivel logístico, los procesos son cada vez más complejos y las exigencias por parte de los clientes y destinatarios van en aumento. Sin embargo, el precio del servicio cada vez se ajusta más. Podemos encontrarnos ante un colapso logístico y producirse un cambio de tendencia generalizado en cuanto al precio.

EBIP: Las empresas actualmente están en continuo cambio para resultar más interesantes al público, para atraer al máximo de clientes posible y, si es posible, fidelizarlos. ¿Cómo se innova en el sector del transporte urgente?

LFL: Pues la clave está en el destinatario, él tiene la llave de este negocio. Un destinatario contento es un cliente contento. Sobre esto, se están desarrollando innumerables propuestas dentro del sector. En Redyser, hemos sido pioneros a nivel europeo lanzando, hace algo más de un año, nuestro servicio Entrega a la Carta, que permite en cualquier momento que el destinatario elija la hora de entrega de su envío y el lugar dónde quiere recibirlo. Este servicio ha supuesto aumentar la efectividad de entrega en el primer intento elevándola hasta el 92%. Otro aspecto de este servicio es que, cuando se produce una entrega, el destinatario recibe un correo en el que le invitamos a que nos dé su opinión contestando a dos simples cuestiones: valora el servicio y valora al repartidor. Los resultados obtenidos son sorprendentes, ya que disponemos de más de 90.000 respuestas que han valorado el servicio de Redyser en un 92% entre excelente y muy bueno. Conocer al destinatario es la llave del éxito.

EBIP: Sabes, porque me lees, que al final de cada entrevista, el entrevistado se “desestresa” con el test del blog… Sorpréndeme.

LFL: Un color: azul.        
Una fragancia: de mujer…          
Una canción: "Por debajo de la mesa", de  Luis Miguel.         
Un sentimiento: sentirme querido.         
Un libro: aquel que cuente una historia interesante.         
La compañía perfecta: la de Marta, mi mujer.   Un lugar: Águilas.

Me mira Lucio con el rostro sonriente, “¿hemos terminado?”, me pregunta. Pues sí, hemos terminado. Me dice que el detalle del “avioncito Rambert” le ha encantado y sonríe al evocar esos años de juventud en los que solamente nos preocupaba qué hacer durante los cinco minutos siguientes. Ahora que todo ha cambiado, aunque nos guste pensar que seguimos siendo esos jóvenes desinteresados con camiseta de tirantes y un balón bajo el brazo, preferimos sentarnos y disfrutar de una buena copa de vino acompañada, siempre, de buenos amigos y buenos recuerdos. El vino, a poder ser, de Jumilla…

Bss.

martes, 8 de diciembre de 2015

Canciones para Águilas: Himno de Águilas, paraíso del Mediterráneo.

Himno de Águilas, "Águilas, paraíso del Mediterráneo"
Fotografías: Miguel Ángel Lillo
https://www.facebook.com/miguelangellillofotografia/
Intérprete: Juan José Berenguer acompañado de la excelente Banda de Música del Patronato Musical Aguileño.
https://vimeo.com/62389307

Cuando arribo por la costa
y veo tu inmenso mar,
te retengo en mis pupilas
por toda una eternidad.


Eres orgullo de España,
eres bella y señorial,
y mi garganta te canta
por ser la novia del mar.

Águilas, paraíso de luz y alegría.
Águilas, tierra tostada de Sol.
Tus mujeres y tus playas
son la bendición de Dios.



Águilas, paraíso de luz y alegría.
Águilas, tierra tostada de Sol.
Tus mujeres y tus playas
son la bendición de Dios.

Pisando arena caliente,
brisas de la juventud.
Eres morena y valiente.
Eres lo que sabes tú.

Mujer que en sus aguas te bañas,
y te acaricia ese mar,
¡quién fuera agua salada
y poderte acariciar!

Águilas, paraíso de luz y alegría.
Águilas, tierra tostada de Sol.
Tus mujeres y tus playas
son la bendición de Dios.



Águilas, paraíso de luz y alegría.
Águilas, tierra tostada de Sol.
Tus mujeres y tus playas
son la bendición de Dios.

¡Son la bendición de Dios!





Ella, él y el mar.

La habitación se hallaba tenuemente iluminada por la bailarina luz de cuatro velas situadas bajo una pequeña ventana. El espacio, aunque pe...